Excerpt for TRIÁNGULO, poemas para suspirar by , available in its entirety at Smashwords











TRIÁNGULO

Poemas para suspirar





















Triángulo

Poemas para suspirar


Fermín Deliz


Smashwords Edition


Copyright 2018 Fermín Deliz


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Email: fermindeliz@gmail.com





















Prólogo



El alma, la mente y el corazón son atraídos por la expresión espontánea de lo natural, del ser y del sentimiento. Es la manifestación más noble y sublime de la sensibilidad humana, plasmada, en sucesión, por la naturaleza, la mujer y el amor; como si uno no pudiera vivir sin el otro; como si no pudiera ser hermoso y placentero sin ese otro. La naturaleza es exaltada, puesta de relieve como la más genuina representación de la belleza. La mujer se define a sí misma por medio de sus atributos. El amor es un ángel andante que va tocando y transformando el interior de cada ser humano, e induciéndolo a aferrarse intensamente a la vida a cada segundo y cada paso.

Reflejar por medio de los sentidos la plena satisfacción, es ineludiblemente compenetrante; desnudar la inspiración en un papel desierto, puede ser un oficio conciliador; pero encontrar las más respetadas y respetuosas prácticas literarias para exhibir nuestras inquietudes, y que así como en nosotros, produzcan goce y exaltación en el lector, no es tan fácil como mirar la luna llena o en cuarto menguante. Se necesita, pues, un molde técnico y una simpatía fiel por la correcta elaboración, que convierta a su vez lo supuestamente insulso en arte.

El autor

La Naturaleza



Podemos decir tantas cosas bellas en nombre de la naturaleza, que de repente nos invade un profundo goce interior y a veces nos sorprende la más delirante excitación. Es tan gratificante, que sin querer nos transportamos hacia otro mundo.


Nos maravilla ver el atardecer convertirse en romántica noche, sentir los quejidos de la lluvia insinuante y apreciar del paisaje la complicidad de su verde.


Nos deslumbra su impresionante colorido, nuestros sentidos se conmueven con su nota cautivante, y nos hace suspirar con su aroma seductor.


Pero ella no es sólo pura y tierna; también es coqueta y atrevida, sensual y sugestiva; ingenua, tal vez presumida. Y con su contraste, siempre está presente en lo más profundo del alma.











Se desbordó mi deseo cuando…


Quise


Quise tocar

lo más íntimo de la flor,

mas no aceptó.

Quería crecer, me dijo;

liberar sus pétalos primero,

atenuar su arrojo en el rocío

y sentirse la más fascinada

dentro del jardín.


Quise besar

la mitad de la noche,

mas no dejó.

Quería no estuviera la luna

y empezaran a soñar las estrellas,

que no hubiera luz

y a oscuras todo quedara…

dentro de sí.


Quise penetrar

hasta lo más cálido de la lluvia,

mas retrocedió.

Quería ser más densa;

contener sus quejidos y esconderlos

hasta ser por fin desnudada,

y no albergar ninguna duda

que es de mí.

Sin proponérselo, un ave inquieta…


Me prendió


Me prendió el ruiseñor

cuando besó a su compañera.


Me incitó el picaflor

amando en primavera.


Me inspiró la golondrina

vociferando su entrega.


Me cautivó la anadina

con su ansiedad veraniega.


Me embrujó la codorniz

arrullando su retoño.


Me impresionó la perdiz

siendo infiel en otoño.


Me ilusionó el colibrí

con su toque suave y tierno.


Me encantó el barrancolí

ardiendo de pasión en invierno.



Será que está extasiada; o es que la naturaleza,

de ti siente…


Celos


A ratos penetra el sol

hasta la alcoba,

e irrumpe desde lejos;

será que las ansias entona

o es que de ti siente celos.


Ya no encubre el viento

la pasión,

e insiste en persuadir tu pelo;

será que se embriagó de emoción

o es que de ti siente celos.


A veces llora el cielo

de alegría,

y descubre sus anhelos;

será que su corazón daría

o es que de ti siente celos.


Se deprime el paisaje

y palidece,

en su amargo desconsuelo;

será que el amor merece

o es que de ti siente celos.


Impetuoso asoma el mar…

¡desenfrenado!

A decirte: que no es señuelo,

que contigo se ha desahogado

y que de ti… no siente celos.




























Quisiera vivir el presente, pero en mi mente existen…


Sólo recuerdos


Sólo recuerdos me trae el viento,

cuando su pelo saltaba

y su falda sedosa insinuaba

que su cuerpo gemía sediento.


Sólo recuerdos me trae la luna,

cuando bajo su luz la acariciaba,

prendida, queriendo ser amada,

como no lo ha sido ninguna.


Sólo recuerdos me trae la lluvia,

cuando nuestros labios al unísono mojaba

y sus tonos húmedos dejaba,

mientras cubría de pasión la noche turbia.


Sólo recuerdos me trae la ría,

cuando en sus aguas la saciaba,

en su interior mi ansiedad desahogaba

y nuestro bautismo allí lo hacía.


Sólo recuerdos me traen las plantas,

cuando plácidas se prestaban

a encubrir nuestro idilio en su morada

otra noche más y no sé cuántas.


A veces me pregunto…


Por qué una flor


Por qué una flor

conmueve los corazones,

despierta las pasiones

y cura el dolor.


Por qué una flor

hace que sea hermoso

el lugar donde la poso,

con su forma y su color.


Por qué una flor

es querida y deseada,

protegida y admirada

cual si fuera un clamor.


Por qué una flor

arroja el orgullo,

como si fuera suyo

todo el honor.


Por qué una flor

es amiga y compañera,

es eterna mensajera

de la amistad y el amor.



Una vez me confundí. Volví a confundirme.

¡Qué confusión!... ¿Quién no confunde?...


Tu belleza y la naturaleza


Creí ver el origen del anochecer,

mas no era el crepúsculo;

eras tú.


Creí sentir los vientos del paisaje,

no era su frescura;

eras tú.


Creí ver el caer de la lluvia,

mas no eran cántaros;

eras tú.


Creí sentir el aliento del fruto,

no era su aroma;

eras tú.


Quiero que sepas,

que parece tu belleza

a la naturaleza.

Y es que se asemejan tanto

que cualquiera las confunde;

porque es tan noble tu pureza

que apenas te distingues

de la naturaleza.

Necesito saber…


Cómo puedo


Cómo pueden las flores

exhibir sus colores

si no le inspira el sol

con su luz y su calor.


Cómo pueden los vientos

pasear de tiempo en tiempo,

cuando el mar desvanece

y su oleaje cansado parece.


Cómo pueden los cielos

ahuyentar sus desvelos

si las aves han buscado

riachuelos de aliados.


Cómo puede la noche

impedir algún reproche

si no está la luna llena

y esperanza tiene apenas.


Cómo puedo en mi lecho

estrechar mi amor tu pecho

si no incitan tus ojos

mis placeres y antojos.



Cada ilusión está preñada de…


Motivos


Si la luna brilla en derroche,

inquieta transcurre la noche.


Si las nubes cubren el cielo,

las aves alzan su vuelo.


Si a su paso el sol demora,

está de regreso la aurora.


Si veo la flor desmayando,

es que se está marchitando.


Si suspiras al escuchar mi canto,

entiendo tus emociones y tu llanto.


Si la mía estrecha tu mano,

es que no soy tu hermano.










Todo es de ti, porque…


Tuyo es el universo



Tuya no es

el ave en desbandada,

tuya no es

la falda de la montaña levantada,

tuya no es

la margarita queriendo ser tocada,

tuya no es

la cascada vociferando entusiasmada,

tuya no es

la luna en penumbra ya saciada,

tuya no es

la noche encubridora de flechadas,

tuya no es

la flora cansada de belleza,

tuya no es

la fauna despojada de pureza;

tuyo no es

el sol portentoso y dispuesto,

tuyo no es

el mar ilimitado en exceso,

tuyo no es

el viento aireando los cimientos,

tuyo no es

el eclipse interpuesto en tu sustento,

tuyo no es

el ecuador repartido entre dos,

tuyo no es

el arco iris penetrado en su blancor,

tuyo no es sólo eso:

tuyo es el universo… bendito ser.





























De tantas emociones escondidas, la que más me

place, de veras que…

No sé


Si el erotismo volcánico

de las olas del mar,

o el andar descarriado

de las aves por besar.


Si la lluvia excitada

golpeando sin cesar,

o el rocío irresistible

de la rosa queriendo amar.


Si el paisaje abrazado

por un verde enamorado,

o el trillo que escondido

a la montaña va encantado.


Si la noche desnudándose

en el amanecer,

o la tarde revistiéndose

en el anochecer.


Si el cielo desierto

al fin profanado,

o la imponderable divinidad

de mi mirar desconcertado.


De cierto te digo,

con mi corazón fiel y sincero,

que no sé

qué me produce más desenfreno.





























¿Dónde están tus motivos? ¿Por qué eres tan misterioso? ¿Qué te hace ser…?


Mar


Por qué vistes de azul,

por qué eres cálido y frío a la vez,

por qué escondes tus límites,

por qué tus arranques;

por qué andas y siempre estás

en el mismo lugar,

por qué finges tu dulzura,

por qué recorres las intimidades;

por qué siempre estás provocando

al más ingenuo,

por qué presumes ser lo máximo;

hasta dónde… pretendes llegar.














La Mujer


¡Oh mujer, qué grata tu presencia! ¡Oh Dios, qué perfecta tu obra! Pusiste una cubierta de piel a la ternura, al encanto, a lo hermoso, a lo sublime, al sentimiento.


¡Oh Dios... hiciste la mujer! Ella es reina, princesa, señora; la dueña de la creación. Con ella sueño, suspiro, deliro, me inspiro; ella es mi motivo.


¡Oh mujer!... a veces parece que mi existencia depende de ti. Mi corazón late de prisa al sentir tus pasos, mi respiración parpadea cuando apenas te percibe, mis palabras se entrecruzan ante tu presencia.


¡Oh Dios... qué perfecta tu obra! ¡Oh mujer... qué grata tu presencia!














Qué sería de mí…


Si no existieras


Si no existieras,

a quién buscara,

en quién pensara,

por quién suspirara,

a quién insinuara.


A quién confundiría con la estrella fugaz,

a quién excitaría la lluvia torrencial,

a quién cortejaría el amante audaz,

a quién cegaría un amor demencial.


Quién acompañaría mi soledad,

quién despertaría mi mente somnolienta,

quién me inspiraría a vivir un día más,

a quién susurrara que me desconcierta.

A quién encantara tu tierno mirar,

a quién deslumbrara tu lienzo sedoso,

a quién embrujara tu cintura sin par,

a quién motivara tu rostro amoroso.


Quién quisiera nacer,

quién quisiera existir,

quién quisiera ser,

quién quisiera vivir,

si no existieras… mujer.

Todo cuanto hago, es…


Por ti mujer


Tu pelo intenso, a veces sediento,

vulnerado hasta el tope por el viento.


Tus manos tiernas y adorables

en espera de caricias insaciables.


Tu rostro de ángel, seductor,

deseando ser amada con fervor.


Tus piernas sensuales y pausadas,

seguidas paso a paso hasta tu cara.


Tus pechos inquietantes por demás,

descubren y encubren más y más.


Tus caderas altaneras e insinuantes,

removidas lentamente, a cada instante.


Tu cuerpo delirante, revestido de placer,

y mi alma suspirando… por ti mujer.






Aún no has entendido, que sólo eres una…


Mujercita


Como rosa que prendía

impresionaste y cautivaste,

y como ella, un buen día,

sin querer te mojaste.

Y me dijiste que querías.


Como ave en la ría

te saciaste y te calmaste;

de frenesí padecías

y hasta el fin deseaste.

Y me dijiste que querías.


Como árbol que gemía,

ruiseñores con amores

sorprendiste en ramería,

y olvidaste tus temores.

Y me dijiste que querías.


¡Ah, mujercita! Quién diría,

que fuera tan divertida la vida.

Mas jamás entenderías

que sólo sueñas, henchida.

¡Mujercita!... no es cierto que querías.




No imaginas cuanta fascinación me produce…


Tu cuerpo


Tu cuerpo es dulce

como la miel,

tu cuerpo me hace

ser infiel.


Tu cuerpo impresiona

y enaltece,

tu cuerpo me exalta

y me enmudece.


Tu cuerpo lo es todo,

como el universo,

tu cuerpo es mi anverso

y mi reverso.


Tu cuerpo es

como yo quiero,

tu cuerpo es pasión

y es desespero.


Tu cuerpo es quietud,

es pausa y calma,

tu cuerpo es así;

¿igual será tu alma?



Te aprecio, te admiro y…


Te venero


Por tu frío calor,

por tu tibio frescor,

por tu parco erotismo,

por tu infiel humanismo,

por tu ciega mirada,

por tu voz silenciada,

por tu feliz desencanto,

por tu emotivo llanto,

por tu pasivo exceso,

por tu árido beso,

por tu grata censura,

por tu inquieta cordura,

por tu tímida entrega,

por tu especial manera…

te venero.











¡Cuánta entrega! ¡Cuánta lealtad! ¡Cuánta pasión!

Así te quiero…


Nocturna


Por qué he de pensar

que eres nocturna,

cuando te siento más romántica

y tu entrega menos diurna.


Por qué presiento

que eres nocturna,

cuando te cubre la penumbra

y deliras taciturna.


Por qué advierto

que eres nocturna,

cuando te incita la luna

y las emociones turnas.


Por qué parece

que eres nocturna,

cuando te desnuda la frescura

y te vistes en mi urna.


Así te quiero:

nocturna.

Atrevida sólo en la noche;

más ilusionada, menos turbia.

Si supiera…


Cómo encanto


Ese color del clavel,

ese color, qué lindo es.

Esa forma de la camelia,

esa forma, qué formal.

Ese olor de la rosa,

ese olor, qué grato es.

Ese adorno margarita,

ese adorno, qué sin par.

Ese encanto de esa niña,

ese encanto si le va.

¿Cómo fuiste llenada

de tu encanto por demás?

¿Cómo puedo a mi amada

algún día yo encantar?

¿De ese encanto niña mía,

de ese encanto, dónde hay más?










Eres única e…


Inigualable


Tus tonos al hablar

y tu cadencia al caminar.


Tu pestañeo irresistible

y tu gesto ineludible.


Tus caderas recatadas

y tu talle de moldeada.


Tus pares más preciados

y los más aglutinados.


Tus delineos frontales

y tus contornos laterales.


Tu mitad equidistante

y tu cobertura exuberante.


Tu tesoro escondido

en el fondo de lo prohibido.


Tu figura imponderable,

es lo que te hace…inigualable.



Presiento que…


Te sientes feliz


Te sientes feliz

arrullada entre mis brazos,

porque encuentras sentido

a la primavera,

porque aprecias en cada abrazo

que suspira tu vida entera.

Y así, como ella, eres florida,

adorada y protegida.


Te sientes feliz

arrullada entre mis brazos,

porque descubres el secreto

de la madrugada,

cuando te deslizas por mi ocaso

y oprimes sin querer la almohada.

Y luego te levantas,

y deliras y te encantas.


Te sientes feliz

arrullada entre mis brazos,

porque entiendes la magia

del paisaje,

cuando te embruja mi flechazo

y es ingenuo tu coraje.

Y sigues deseando, ilusionada,

que te arrulle, que estás enamorada.

Siempre soñé amarte…


A la orilla del mar


Tu cándida voz

pude escuchar,

cuando lerdo caminaba

a la orilla del mar.


Tu inquieto pelo

vi mojar,

cuando el agua asomaba

a la orilla del mar.


Tus suaves manos

sentí acariciar,

arropado en la arena

a la orilla del mar.


Tu lienzo gris

pude apreciar,

adherido a tu vientre

a la orilla del mar.


Tu rostro ingenuo

parecía aliviar,

mis ansias de amarte

a la orilla del mar.


Por lo que más quieras, dime…


Qué tienes tú


Qué tienes tú,

que cuando vienes por ahí

siento por dentro revertir

las arterias de mi corazón.


Qué tienes tú,

que cuando sales por ahí

siento tu aroma irrumpir

en el porqué de mi razón.


Qué tienes tú,

que cuando vienes por ahí

siento tus ojos irradiar

aquel rincón de mi interior.


Qué tienes tú,

que cuando sales por ahí

siento mi alma en soledad

suspirando por tu amor.


Qué tienes tú,

Que me despiertas sin tocarme,

rosa mis labios sin besarme,

te haces de mí sin abrazarme

y aunque no estés aquí

te puedo ver.

Qué tienes tú

que yo no sé.


Qué tienes tú

que yo no sé.


























El Amor


Cuánto se ha dicho del amor. Infinitas son las definiciones e infinitas las manifestaciones. Que es unión, que es pasión; que es ternura, que es premura; que es entrega, que es espera; que es a su modo… que lo es todo. Eso es el amor; todo lo dicho y hecho en su nombre.


Es débil, es fuerte; es sufrir, es reír; es llorar, es cantar; es vivir, es soñar; es sentir, es tocar; es decir y escuchar. Así es el amor; todo lo que se quiera decir, y no se ha dicho, y aquello que se quiera hacer, y no se ha hecho.


En nombre del amor he soñado y he vivido. He tenido la dicha de tocarlo y de sentirlo; y aún más, he sido honrado, al saber, que me han amado.














Que alguien me diga…


Qué puedo escribirte amor


Qué puedo escribirte amor

si palabras ya no quedan,

si han dicho tanto de la flor

y casi todos hoy la esperan.


Qué puedo escribirte amor

si lo bello no parece,

si ha cambiado de color

para un motivo tantas veces.


Qué puedo escribirte amor

si no brillan las estrellas,

si han curado hasta el dolor

con cada una de ellas.


Qué puedo escribirte amor

si el romance ya no inspira,

si ha llenado de fervor

a tantos fieles que se admiran.


Qué puedo escribirte amor

si nada encuentro suficiente,

ya no sé qué es lo mejor

para saciar mi amor ardiente.


Pareciera estar soñando, pero realmente…


Hoy te he vuelto a ver


Hoy te he vuelto a ver,

y ya no eres aquella niña

que no atinaba a entender

por qué llora y riña.


Hoy te he vuelto a ver,

y ya no eres ilusa doncella,

que de amores quería saber

y sólo podía ser bella.


Hoy te he vuelto a ver,

y ya no eres resuelta adolescente,

que enardecía y hacia enloquecer

la parte sana de mi mente.


Hoy te he vuelto a ver,

¡tantos años han pasado!

Y ya eres toda una mujer,

y el amor lo has desfigurado.


Hoy te he vuelto a ver,

¡qué tanto has cambiado!

Mas imploro tu querer,

porque sigo de ti… enamorado.


Para amarte, necesito un…


Sexto sentido


Amor es,

mirar tu rostro insinuante.


Amor es,

oler tu aroma a cada instante.


Amor es,

escuchar tu voz entusiasmada.


Amor es,

degustar la humedad desbordada.


Amor es,

tocar tu cuerpo embravecido.


Amor es…

amarte sin sentido.









No quiero amar a nadie, mas que a ti; por eso,

quiero me llames…


Mi amor


Mi amor,

quiero me llames mi amor.


Tu amor,

quiero me des tu amor.


Quiero que en mi vida seas

aquella mujer primera

que algún día comprendiera

cómo amar yo pudiera.


Quiero que sólo tú recibas

el amor que embarga mi vida,

con veracidad y sin mentira,

y así mi alma estará tranquila.


Mi amor,

quiero me llames mi amor

porque es muy grande el ardor

y me hace sentir dolor.


Tu amor,

quiero me des tu amor

para curar el dolor

que siente mi corazón.


Sólo tú has de decidir

el final de un gran sufrir,

y el inicio compartir

de un romance por venir.


Y desde hoy yo te pido

que olvides si fui tu amigo

y recuerdes que estoy pasivo

de amarte como un perdido.























Decídete a amarme y…


No permitas que yo muera


Si me ves lagrimeando,

y hasta gimiendo,

es que por estar amando

sin querer me estoy muriendo.


No trasciende si aclara el sol,

si la noche es oscura,

si es hermoso cada color

y deleita su hermosura.


No sé quién es feliz,

si urge aquí en la tierra,

si fue de Dios un desliz

que habitaran tantos en ella.


Sólo alienta mi existencia

mi amada y consentida,

el ser que es esencia

y razón de mi vida.


Concédeme tu amor,

tu ser y tu alma entera,

entierra mi dolor

y no permitas que yo muera.


No quisiera volver a implorar…


Si yo fuera


Si yo fuera

la sombra de tu cuerpo,

si yo fuera

tu más esperado tiempo,

si yo fuera

la mano que te acaricia,

si yo fuera

la respuesta de tu delicia,

si yo fuera

el atractivo de tu mirada,

si yo fuera

el sueño que la cerrara,

si yo fuera

el todo que te rodea,

si yo fuera…

que feliz yo fuera

cuando alguna vez…

yo fuera.









Desde mi postrera adolescencia, siempre soñé

hacer una…


Confesión en San Valentín


Lo que no he divulgado

quiero expresarlo hoy,

para mostrar que estoy

como loco enamorado.

Por ahora he tratado

de ser confidencial,

pero en día tan especial

debo hacer comprender

que tú, dulce mujer,

eres mi amor ideal.


Quizá viste en mis ojos

lo que mi voz de dice,

tal vez hoy me bendice

el Señor porque enamoro.

Dame tu ser que imploro

como anheloso sin fin;

esos labios de carmín

quiero sentirlos ya

y mejor no será

el día de San Valentín.




Acogería sin reparos la adversidad…


Si te amara


Si te amara,

anduviera festejando en el espacio

y susurrando al oído de cada estrella

que hay una más brillante

aquí en la tierra.


Si te amara,

confesara a las aves, encantadas,

que no es su culpa que el cielo,

resuelto,

el furor liberara

y la parquedad despertara.


Si te amara,

revelaría sus límites

a la verdolaga,

para que descubra la emoción

que provoca la pasión.


Si te amara,

con la marinera fauna compartiera

la placidez que en el alma deja

mirar, suplicar y acariciar

a quien deseas,

allá afuera.


Si te amara,

más de lo que te amo,

es seguro que muriera.






























Si no es de ti…


De quién me voy a enamorar



De quién me voy a enamorar;

de aquella,

que tiene la más linda cabellera;

o de la otra,

cuyos ojos arrullan y desesperan.


De quién quieres que me enamore;

de esa,

que ostenta su gracia y es altiva;

o de la otra,

que es más dulce que el almíbar.


En quién me voy a fijar;

en la que irradia,

con su piel tostada y acariciante;

o en la otra,

que es señora más que amante.


A quién imploro y suplico;

a la de escueta cintura,

que eleva hasta la cima los delirios;

o a la otra,

que denosta y deshace los martirios.


De quién me voy a enamorar;

de esa mujer,

que todo lo posee

y en ella el encanto está resumido;

o de ti,

que así como ella

eres dueña de tu vida

y dueña de mí mismo.


























En mi nombre y en su nombre, los meses te

honrarán, porque el amor más grande se da, en…


Febrero


Febrero tú fuiste

el mes en que tuve

la honra de amar.


Febrero tú eres

el mes en que pude

mi ansia saciar.


Febrero si tú fueras

de las primaveras,

febrero, y nada más,


Febrero tú serías

el gran responsable

de mi felicidad.


Febrero te debo tanto,

que ordeno servirte:

¡once meses del año

honor van a rendirte!





Con Dios, hagamos un…


Triángulo


Si tu enfermizo proceder

de oler y contemplar la flor

te devanea,

si tu habitual encuentro con la noche

te exaspera,

si por querer y no poder

la libido quiere hacerte estallar,

si tus congéneres, saciadas,

te causan malestar,

¿a qué temer?

¿al qué dirán?

¿o a tu consabido instinto

del placer consumar?

No temas,

y ven conmigo a desahogar

ese calenturiento apetito de amar;

que si para ello habremos de callar,

te prometo, que de nuestro amor,

sólo sabremos tú y yo;

y como testigo… el mismo Dios.








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